// Las modalidades
Cuatro formas de trabajar.
Dos son acompañamiento sostenido durante todo el año. Las otras dos son trabajos puntuales que se agotan en sí mismos. Aquí está lo que incluye cada una, con detalle y sin letra pequeña.
Mentoría inicial
El cimiento. Antes de conocernos ya hay trabajo hecho: los formularios previos, el informe completo y el análisis de tu punto de partida a partir de tus apuntes y tus tablas. No llego a la primera sesión a preguntarte quién eres.
- 3 h en dos sesiones de hora y media por Zoom: auditoría de dónde vienes, técnicas de estudio y planificación estratégica adaptada a tu caso.
- Entrevista personal y entrega de materiales específicos.
- Opcional: grabación privada para revisarla cuando quieras.
- Es la puerta de entrada al seguimiento mensual.
Seguimiento mensual
El acompañamiento real y continuado. Parte de la mentoría inicial y sostiene el curso entero, con el ritmo que pida cada momento del año.
- Sesiones por videollamada a demanda, con ritmo semanal, quincenal o mensual adaptable.
- Dudas por WhatsApp y contacto constante.
- Sesiones conjuntas de estudio deliberado y entrenamiento de la respuesta tipo test, con evocaciones grabadas y feedback.
- Procesamiento de enunciados y sistema de colgaderos.
- Acceso completo a la Bitácora y revisión continua de tu planificación.
- El compromiso es mutuo y se renueva cada mes: puedes dejarlo siempre que quieras.
Auditoría de método
Para quien ya estudia por su cuenta y sospecha que podría rendir más con las mismas horas. Miramos tu planificación real, no la que te habías propuesto: cómo repartes el temario, cada cuánto vuelves sobre lo estudiado y qué haces exactamente cuando te sientas a estudiar un tema.
- Repaso de tu planificación y de tu semana real, con las horas que de verdad tienes.
- Dónde se te está yendo el tiempo sin que te dé nada a cambio.
- Qué técnicas usas para memorizar y cuáles te convienen para lo que te queda.
- Una sesión de 2 h por Zoom, más el trabajo previo de revisar tu material.
- Te llevas un plan de ajuste por escrito: qué cambiar, qué dejar como está y en qué orden.
- Contacto puntual durante el año cuando lo necesites.
- No incluye el seguimiento continuo ni el acceso permanente al acompañamiento mensual.
Auditoría de simulacros
Tu nota en un simulacro es una de las notas que podías haber sacado con lo que sabes.
Esta auditoría separa las dos cosas: cuánto sabes y cuánta suerte tuviste. Analizo cualquier simulacro que hayas hecho este año, sea de la academia que sea, pregunta a pregunta.
- Corrección completa con las netas bien calculadas, área por área, y la comparación con tus simulacros anteriores.
- Por qué fallaste cada una: olvido, tema no abordado, celada del enunciado o mala lectura. Son cuatro problemas distintos y se arreglan de forma distinta.
- Separo lo que fallas de lo que ya has estudiado y lo que fallas de lo que aún no has tocado. Solo lo primero es un problema de método.
- Marcas tu seguridad en cada pregunta antes de saber el resultado, con cuatro niveles. De ahí sale lo que más sorprende: en qué te fías de más, en qué te fías de menos, y cuánto te está costando esa mala calibración en netas.
- Cuánto de tu nota es chiripa. Con las preguntas que marcas al azar se puede calcular si te ha ido mejor o peor de lo esperable, y cuánto.
- Qué manual y qué autor hay detrás de tus fallos, para que sepas qué tienes que releer y no repartir el repaso a ciegas.
- Estudio de comprensión de enunciados, con informe de devolución.
- 3 h en directo repartidas en dos sesiones por Zoom, viéndote resolver preguntas en tiempo real, más el análisis previo de las 210 preguntas.
- Todo queda registrado, así que la siguiente auditoría se compara con esta.
Cómo elegir
Si quieres trabajar el año entero, el camino es la mentoría inicial y después el seguimiento mensual. Es la forma correcta de hacer esto.
Si vas por libre y solo quieres una revisión, elige por lo que te duela. La auditoría de método mira cómo estudias. La de simulacros, cómo examinas. Se pueden hacer las dos y ninguna abre la puerta al seguimiento mensual.
Antes de elegir modalidad conviene entender el método. El orden es el de siempre: primero se lee, luego se habla.
Si aún no lo has hecho, empieza por cómo trabajamos.
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